Colombia.
Reconcíliate con La Naturaleza’ es la iniciativa que pretende educar a las comunidades para evitar que con esta celebración se pongan en riesgo el loro orejiamarillo y la palma de cera.

Ambos están en peligro debido a la utilización que todavía se hace de esta última para la celebración del Domingo de Ramos, y la cual es el único hogar de dicho loro.
Además, en los últimos dos años, esta campaña también ha incluido la protección a otras especies de fauna que sufren amenazas durante estas fechas religiosas como iguanas, tortugas icotea y águilas cuaresmeras.
Esta campaña se desarrolla desde el 2003 para la generación de conciencia en la comunidad sobre las amenazas que sufren estas especies de fauna y flora.
El lanzamiento de la última, de siete versiones que se han realizado, fue el pasado sábado 7 de marzo de 2009 en el municipio de San Francisco, Cundinamarca. Durante el acto de lanzamiento fueron sembradas varias palmas reales en la plaza principal de ese municipio y terminó con la visita de los funcionarios de todas las entidades organizadoras e invitadas.
Logros de la campaña
Como resultado de estos operativos se ha logrado la disminución de un 67.81% el tráfico de hojas de palma (se pasó de 1.510 bultos decomisados en el año 1997 a 486 en el año 2008).
Entre los aportes significativos a la conservación de la Palma de Cera del Quindío está el de la Secretaría Distrital de Ambiente, que, en conjunto con la Dijín, la Sijín, el DAS y la Policía Ecológica y Ambiental, cada año decomisan la mayoría de los ejemplares que se comercializan ilegalmente.
Sin embargo, el tráfico de hojas de Palma de cera ha disminuido notablemente en la ciudad, como producto de las campañas de protección a esta especie; sin embargo, ha aumentado la comercialización de hojas de Palma de Vino, trayendo como consecuencia el aprovechamiento irracional de esta especie en la época de la Semana Santa.
Esta campaña es liderada por la Fundación ProAves, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, entre otras.
Los ciudadanos pueden denunciar la comercialización ilegal de hojas de palma, venta de huevos de iguana, carne y huevos de tortuga, o de cualquier otro animal silvestre en Bogotá comunicándose con la Secretaria Distrital de Ambiente, al teléfono 4441030.
Especies amenazadas
Palma de Cera del Quindío (Ceroxylum quindiuense): Árbol nacional de Colombia, que crece en las altas montañas de nuestro país especialmente en los bosques de niebla; como otras de su tipo, toma su nombre del hecho de que su tallo está recubierto de cera para protegerse de insectos y hongos.
De todas las palmas que existen en el mundo ésta es la que crece a mayor altura sobre el nivel del mar y al mismo tiempo es la más alta (mide hasta sesenta metros). Vive cien años aproximadamente. Debido a la tala para utilizar su madera y para tejer con sus hojas los ramos de Semana Santa, se encuentra en peligro de extinción.
Palmas. Según datos suministrados por la Secretaría Distrital de Ambiente (antes DAMA), para el caso colombiano, las palmas más amenazadas son la Palma de Cera (Ceroxylon sasaimae) y la Palma de Vino (Ceroxylon alpinum); las dos ubicadas en zona cafetera y representadas por una pequeña población de individuos.
La totalidad de las hojas de palma que se comercializan en Bogotá, corresponden la palma Attalea butyraceae, conocida popularmente como Palma Real o Palma de Vino, y provienen de aprovechamientos realizados en el departamento de Cundinamarca, en cercanías a poblaciones como Nilo, Villeta, Yacopí, Villarrica y Girardot, de aprovechamientos autorizados por la CAR Cundinamarca.
A la misma devastación a que fue sometida la Palma de Cera en su tiempo, hoy es sometida la Palma de Vino, viéndose, año tras año, disminuidos los relictos de dichas palmas, hasta tal punto que expertos en palmas, como Gloria Galeano, del Instituto de Ciencias Naturales, en el año 1998 llamaron la atención en que de no hacerse un aprovechamiento racional de la Palma de Vino, dentro de poco estaría en la lista de especies amenazadas; hecho que después de nueve años pude estar ocurriendo, y que quizá el país desconoce por falta de estudios técnicos sobre la dinámica poblacional de esta especie.
Loro Orejiamarillo. Es una especie que aún se encuentra en peligro crítico de extinción, y que se caracteriza por su tamaño mediano, plumaje verde, lados de la cabeza y frente amarillos y centro de la cola es rojo. Es endémica de Ecuador y Colombia pero en la actualidad sólo sobrevive en Colombia; sus poblaciones se encuentran en el Tolima y Antioquia.
Águilas “cuaresmeras”
- Gavilán de Swainson (Buteo swainsoni). Es una especie igratoria que se reproduce en el centro y centro-occidente de Norteamérica, incluyendo sur de Canadá, Estados Unidos y norte de México. Pasa el invierno en Argentina y Uruguay. Transita por Colombia entre septiembre y finales de noviembre, y entre febrero y marzo. Aunque no está considerada aún en peligro de extinción, su población está disminuyendo en algunas regiones a causa, principalmente, de pérdida de su hábitat (bosques).
- Gavilán de alas anchas (Buteo platypterus). Es una especie migratoria que se reproduce en el sur de Canadá y en Estados Unidos y que pasa el invierno en Centro y Suramérica, hasta Brasil y Bolivia. No está clasificada como amenazada, pero se sabe que mueren muchos individuos durante la migración. Vuelan desde muy lejos, y en Colombia son atacados a tiros, en la Cuaresma, en el departamento del Tolima, o capturados.
Todos los años, cuando el invierno y la nieve se acercan al Norte de nuestro continente, los Gavilanes de Swainson y los Gavilanes de alas anchas deben migrar hacia el sur para no morir de hambre ni de frío.
Estas majestuosas voladoras, que aprovechan las corrientes de aire caliente para avanzar en el día sobre Estados Unidos, México, toda Centroamérica y parte de Suramérica, pueden llegar hasta Argentina.
A su regreso, pasan por el Cañón del río Combeima y regiones aledañas del Tolima, en la época de la Cuaresma, y por eso se les llama “águilas cuaresmeras”. Sin embargo, las que han podido sobrevivir a un viaje tan agotador y lleno de peligros, son atacadas por los cazadores en dicha región, como una tradición cultural. Se les dispara con caucheras o con rifles -en algunos casos para utilizar sus patas como amuletos-, o se les trata de retener como mascotas, y así nunca pueden volver al territorio donde nacieron a dar origen a otras grandiosas águilas, y después de un tiempo mueren. Estas especies comen animales que son dañinos para la agricultura, como ratones, y por lo tanto son benéficas para el ser humano, además de ser muy hermosas.
- Tortuga Icotea. Es exclusiva de Colombia y el oeste de Venezuela. Millares de ejemplares son sacrificados para consumo humano en la Costa Atlántica de Colombia, durante la época de cuaresma (periodo reproductivo). Sumando la comercialización de mascotas y la degradación y pérdida del hábitat, la especie ha sido considerada dentro de la categoría Casi Amenazada (NT) por la Uicn.
- Iguana. Se distribuye en Centro y Suramérica. La Semana Santa representa la época de mayor riesgo de la especie, debido a que coincide con la época reproductiva. En la costa Caribe es sobreexplotada por la carne y los huevos, a los cuales atribuyen propiedades inexistentes. Algunas poblaciones han desaparecido del territorio nacional y otras podrían correr la misma suerte si su comercio no se regula y controla.